Mediante el programa global HSBC por el Agua (HSBC Water Programme), anunciaron el apoyo a la prevención de la contaminación y la protección del Acuífero Maya, una de las reservas de agua dulce subterránea más extensas de México, ubicada en la Península de Yucatán, apoyo canalizado a través de la Asociación Amigos de Sian Ka’an para realizar una amplia y profunda investigación del flujo y las trayectorias de las corrientes de los ríos subterráneos.
“El apoyo del Programa HSBC por el Agua, que comenzó en enero de 2013, consiste en la implementación de técnicas de vanguardia en la investigación de los flujos y trayectorias de los ríos subterráneos, para establecer las mejores estrategias de protección de esta fuente de agua dulce”, explicó el director de Sustentabilidad de HSBC México, Miguel Ángel Laporta De Caso.
El Acuífero Maya es actualmente vulnerable a la contaminación producto de actividades domésticas y turísticas, ya que se vacían las aguas negras o se hace un manejo inadecuado de residuos directamente al subsuelo, lo que con el tiempo termina contaminando el manto acuífero; el cual provee de este recurso natural a 1.5 millones de habitantes de comunidades rurales y urbanas de Quintana Roo y Yucatán y asegura la disponibilidad de agua dulce uno de los destinos turísticos más grandes de América Latina.
La zona donde se ubica el Acuífero Maya es un importante destino turístico; simplemente en el estado de Quintana Roo el turismo representa aproximadamente el 60% del Producto Interno Bruto (PIB) estatal y contribuye con cerca del 35% del total de la actividad económica turística en el país, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).





