Por Niza Puerto
El asunto de la política se ha tensado a grado tal que está a punto de llegar la sangre al río. Por ello, por mero respeto a la sociedad cancunense, nos abstendremos a tratar un tema ciertamente deplorable, en el que se ha tomado a la ciudad de ring y a la sociedad de víctima. Y eso que apenas está iniciando el proceso electoral.
Lo sentimos, amable lector, pero de plano nos negamos a analizar un hecho absurdo, en el que se denigra a la política, se perjudica a la población y se toma al municipio de rehén. Estamos ciertos que la población no tolera estas acciones en las que se ha afectado al turismo y se ha mancillado la casa de todos los cancunenses: El Palacio Municipal.
No buscaremos culpables ni víctimas, sólo sabemos que para pelear se necesitan dos, y que la población sacará sus conclusiones en el momento exacto.
Por lo que corresponde a LA CASA DEL JABONERO siempre nos pronunciaremos a favor de la paz social, de la política de altura, del debate productivo y, sobre todo, por cuidar la imagen y la seguridad en esta ciudad turística, en la que vivimos más de un millón de personas.
Lo que sí podemos decir es que si los políticos piensan que a través de la guerra abierta, como se ha dado hasta ahora, es como obtendrán adeptos, como ganarán la simpatía de la gente y, al mismo tiempo, disminuirán posibles preferencias de su oponente político, entonces su camino se ha desviado hacia un final que estará muy muy lejos de su objetivo, que es ganar la elección.
Y debido a que esta su columna está convencida que las elecciones no son de los políticos ni de los partidos, sino de la ciudadanía, es que respetaremos con nuestro silencio su desacuerdo con lo que está pasando.
Decimos esto porque a nuestro correo han llovido innumerables mensajes en los que la gente dice: “¡Basta ya de esta violencia preelectoral!”.
Este 3 de abril, la columna preferida de usted, amable lector, expresa su desacuerdo con lo que sucede de manera silenciosa, sin expresar nada más que haciendo mutis, lo cual en muchas ocasiones dice más que mil palabras.
Sólo esperamos que aquellos rijosos, que esos beligerantes, reconsideren su postura por el bien de todos, sobre todo de este proceso electoral.
Pero en especial hacemos un llamado a la población para no dejarse llevar por lo que ocurre, porque el miedo no lo inhiba y que, por el contrario, participe, pues sólo así lograremos que esto tome el rumbo adecuado.
Por lo pronto, en esta ocasión, manifestamos nuestro desacuerdo a través del silencio. Shhhhhh!!!
nizapuertop@hotmail.com
El asunto de la política se ha tensado a grado tal que está a punto de llegar la sangre al río. Por ello, por mero respeto a la sociedad cancunense, nos abstendremos a tratar un tema ciertamente deplorable, en el que se ha tomado a la ciudad de ring y a la sociedad de víctima. Y eso que apenas está iniciando el proceso electoral.
Lo sentimos, amable lector, pero de plano nos negamos a analizar un hecho absurdo, en el que se denigra a la política, se perjudica a la población y se toma al municipio de rehén. Estamos ciertos que la población no tolera estas acciones en las que se ha afectado al turismo y se ha mancillado la casa de todos los cancunenses: El Palacio Municipal.
No buscaremos culpables ni víctimas, sólo sabemos que para pelear se necesitan dos, y que la población sacará sus conclusiones en el momento exacto.
Por lo que corresponde a LA CASA DEL JABONERO siempre nos pronunciaremos a favor de la paz social, de la política de altura, del debate productivo y, sobre todo, por cuidar la imagen y la seguridad en esta ciudad turística, en la que vivimos más de un millón de personas.
Lo que sí podemos decir es que si los políticos piensan que a través de la guerra abierta, como se ha dado hasta ahora, es como obtendrán adeptos, como ganarán la simpatía de la gente y, al mismo tiempo, disminuirán posibles preferencias de su oponente político, entonces su camino se ha desviado hacia un final que estará muy muy lejos de su objetivo, que es ganar la elección.
Y debido a que esta su columna está convencida que las elecciones no son de los políticos ni de los partidos, sino de la ciudadanía, es que respetaremos con nuestro silencio su desacuerdo con lo que está pasando.
Decimos esto porque a nuestro correo han llovido innumerables mensajes en los que la gente dice: “¡Basta ya de esta violencia preelectoral!”.
Este 3 de abril, la columna preferida de usted, amable lector, expresa su desacuerdo con lo que sucede de manera silenciosa, sin expresar nada más que haciendo mutis, lo cual en muchas ocasiones dice más que mil palabras.
Sólo esperamos que aquellos rijosos, que esos beligerantes, reconsideren su postura por el bien de todos, sobre todo de este proceso electoral.
Pero en especial hacemos un llamado a la población para no dejarse llevar por lo que ocurre, porque el miedo no lo inhiba y que, por el contrario, participe, pues sólo así lograremos que esto tome el rumbo adecuado.
Por lo pronto, en esta ocasión, manifestamos nuestro desacuerdo a través del silencio. Shhhhhh!!!
nizapuertop@hotmail.com






