Por Niza Puerto
Aquellos que
piensen que con el registro de Alejandro Luna, como aspirante a la candidatura
del Partido del Trabajo a la presidencia municipal de Benito Juárez, sólo se intentará
restarle votos a la alianza PAN-PRD, queremos decirles que más bien estos dos
partidos deberían tomar precauciones, pues el yerno de Greg Sánchez bien les
podría ocasionarles un gran susto a ellos e incluso a los del PRI-PVEM.
De una vez
aclaramos bien que ni somos greguistas y muchísimo menos petistas (qué Dios me
libre!!), pero tampoco podemos negar el capital político que tiene el ex
presidente municipal de Benito Juárez y que será endosado al esposo de su hija.
Y sobre todo decimos esto no sólo por la
evidente tendencia a la izquierda de la población cancunense, negada en estas
elecciones por el PRD al aliarse con la derecha, sino por que ciertamente las
vacas están muy flacas en el PRD, en el PAN y en el PRI. La neta.
Por ello es que
ni tardo ni perezoso, Alejandro Luna tomó el micrófono en el momento de su
registro interno para invitar “al 70 por ciento de los perredistas de Benito
Juárez que están inconformes con la alianza con el PAN a sumarse al proyecto realmente
de izquierda para beneficiar a la sociedad y al municipio”.
De hecho, para muchos bien se podría dar un “chachazo” en
este proceso electoral , recordando aquella elección de 2002 en el que Juan
Ignacio García Zalvidea ganó la elección, sin importar el haber sido abanderado
por un PVEM inexistente en Cancún, y pasar sobre aquellos que lucían como
enormes pilares: Víctor Viveros del PRI y Gastón Alegre del PRD.
E incluso recordar que hace apenas unos meses se dio otra
sorpresa con el triunfo de Graciela Saldaña, quien aparecía como el patito feo,
como la candidata más débil para la diputación federal.
Por lo menos, tanto los perredistas como los priistas
deberían poner sus barbas a remojar y ni siquiera intentar subestimar a quien
abanderará al Partido del Trabajo, fuerza que en el papel se presenta como la
representante de una izquierda que, un año antes, barrió en las elecciones
federales.
El chamaco Luna ya tiene suficiente experiencia política
como para afrontar este proceso electoral y ese es otro aspecto que deben tomar
en cuenta tanto sirios como troyanos o se los va a cargar el payaso. Sobre
advertencia, decía mi abuelita, no hay engaño.
Y para acabarla de fregar, el líder estatal del PRD, Julio
César Lara Martínez, sale con su batea de babas y aclara que Alejandro Luna ha
causado baja al interior del PRD.
¿Acaso pensarán que en realidad era perredista?
Ni Alejandro ni Greg tienen partido, pero sí mucha ambición
y mucha gente detrás de ellos.
Al tiempo.






