Acusan a parientes del Rey de lavado




El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu citó como imputados a tres familiares del Rey Juan Carlos y a 12 empresarios por participar presuntamente en el lavado de dinero que presuntamente dirigía el empresario chino Gao Ping a través de cuentas bancarias en Suiza.

Entre los imputados por el Magistrado por un delito contra la Hacienda Pública y otro de cooperación para el blanqueo de capitales, se encuentran tres parientes del monarca: las hermanas María Margarita Borbón Dos Sicilias Lubomiska y María Inmaculada, y la hija de ésta, María Ilia García de Sáez, todas ellas primas lejanas de Juan Carlos.

Además, fueron imputados entre otros el constructor Antonio Banús Ferré y el industrial Enrique Ortega, que quedaron este lunes en libertad con comparecencias mensuales ante la justicia, a pesar de que la Fiscalía Anticorrupción solicitó su ingreso en prisión con fianzas de 50 mil y 80 mil euros respectivamente.

Los dos empresarios admitieron durante la comparecencia en sede judicial que disponían de cuentas en Suiza, aunque alegaron que ignoraban el origen del dinero procediera de la trama de corrupción dirigida por Gao Ping y que fue desarticulada por la Policía mediante la "Operación Emperador".

Por el momento, el Juez de la Audiencia Nacional no citará a María Inmaculada y María Margarita Borbón Dos Sicilias Lubomiska, debido a que sufren problemas de salud, pero María Ilia García de Saéz Borbón Dos Sicilias declarará este martes ante el Magistrado instructor.

El lavado de dinero en Suiza se llevaba a cabo presuntamente a través de la denominada "trama hebrea" de la organización criminal china que utilizaba varias vías para evadir al fisco español.

La trama servía para lavar el dinero de reputados joyeros de la comunidad judía que estaban asentados tanto en España como en Israel, según un oficio del Cuerpo Nacional de Policía contenido en el sumario de la Operación Emperador.

En las conversaciones telefónicas intervenidas a los delincuentes se desprende que María Margarita y María Inmaculada, primas lejanas del Rey Juan Carlos, se relacionaban con la trama a través de la empresaria María Ilia García de Sáez, que habría actuado de mediadora.

Las actividades de la organización criminal eran competencia de la rama empresarial dirigida por la ciudadana israelí Malka Mamman Levy, a la que la Fiscalía Anticorrupción señala como elemento esencial de la red internacional que lavaba también dinero de joyeros asentados en el Diamond District de Tel Aviv, el complejo más grande del mundo de producción de diamantes.

"Eje vertebrador de la organización criminal especializada en blanqueo de capitales, nexo de unión (entre la estructura internacional y los clientes españoles) y enlace de una serie de intermediarios de ámbito nacional dedicados al mercado del dinero negro", precisa la Policía ibérica, en referencia al papel desempeñado por la ciudadana israelí que mantenía contacto directo con el experto en joyas y miembro de la bolsa de diamantes de Tel Aviv, Menachem Casif Fouzailoff, implicado en el caso.

La red de Gao Ping utilizaba la posición de este joyero para la realización de transferencias internacionales destinadas a ocultar el origen y destino del capital utilizado, blanqueando su procedencia y evadiendo el control gubernamental, según los fiscales que agregan que Casif Fouzailoff tenía una influyente posición en el entramado criminal.

La Fiscalía ibérica indica que el experto en diamantes tenía capacidad ilimitada para realizar transacciones internacionales, por las que recibía a cambio dinero en metálico para la compraventa ilegal de piedras preciosas y otros materiales valiosos.

El Cuerpo Nacional de Policía precisa en su informe que la industria de diamantes israelí es una de las más importantes en la producción de diamantes cortados en bruto para su comercialización, ya que aproximadamente la mitad de las gemas que se comercializan en el mundo proceden de Israel.