Llegar a tiempo al trabajo, tardar más de cuatro horas al día en el traslado, aunado a las altas temperaturas registradas en los últimos días, tiene como consecuencia que los habitantes de esta ciudad terminen estresados.
Serafín Mercado-Doménech, doctor y profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autonóma de México (UNAM), explicó que “hay estudios que demuestran que el calor produce estrés y malestar en las personas. Obviamente hay un efecto (físico) en el organismo, pero también está la parte psicológica”.
Según datos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), 43% de la población adulta en México sufre de estrés; el cual se desencadena si una persona se enfrenta ante una situación amenazante o que lo sobrepasa, es decir, que le demanda un sobreesfuerzo.
Cuando el ambiente que rodea a una persona es más cálido que la temperatura corporal, se generan hormonas como adrenalina y cortisona que mantienen en alerta al cuerpo, explicó el doctor Mercado-Doménech.
El cerebro comienza a enviar señales de alerta para que la persona, se hidrate, por lo que puede tener momentos de violencia e irritabilidad; y si no atiende estas alertas se puede manifestar un choque de calor.
Por otro lado, las altas temperaturas generan una hormona que se llama luteinizante, la cual es responsable de que hombres y mujeres se vean a sí mismos más atractivos.
“La hormona luteinizante, en las mujeres permite la ovulación, de tal manera que es cierto, cuando la temperatura aumenta sí puede acompañarse con un incremento de deseo sexual. En el caso de los hombres, incrementa la producción de testosterona”, precisó el médico cirujano, Eduardo Calixto.
Además, en las mujeres incrementa la capacidad de liberar estrógenos, y con ello, aumentan otros neurotransmisores como la dopamina, la cual se segrega cuando comes chocolate o tienes relaciones sexuales.
Otras molestias por el sol son cansancio, apatía, así como alteración del sueño y, en algunos casos, ansiedad.






