Tras analizar las cajas negras del convoy, la justicia gallega explicó que "del contenido de la conversación y por el ruido de fondo parece que el maquinista consulta un plano".
"Se estima que en el momento de la salida de vía, el tren circulaba a 153 kilómetros por hora", explicó.
"Segundos antes del accidente se activó un freno (...) El tren circulaba en los kilómetros previos al momento del descarrilamiento a 192 kilómetros por hora", agregó.
Según los datos extraídos de las cajas negras, el maquinista, un experimentado profesional de 52 años imputado de "homicio por imprudencia", parecía consultar el trayecto del tren.
"Del contenido de la conversación y por el ruido de fondo parece que el maquinista consulta un plano o algún documento similar en papel", agregó.






