| El mexicano (izq.) es nuevo campeón ligero de la CMB |
Posible pelea del año la que sostuvieron el Mexicano Omar "Panterita" Figueroa y el Japonés Nihito Arakawa en San Antonio Texas el sábado pasado.
Una pelea en la que ambos terminaron en el hospital para revisión médica de rigor, una encarnizada batalla en la que se tiraron mas de 2000 golpes, no contusos si no, con tubo, tanto, que es señalada por los expertos que esta se pueda quedar como la pelea del año, salvo que alguna otra pelea pueda superarla, el mexicano se alzo con la victoria por decisión unánime ante el Japonés y es el nuevo campeón interino ligero del Consejo Mundial de Boxeo. Los jueces dieron: 118-108, 118-108 y 119-107, todo para el nuevo campeón mundial, quien también conservó lo invicto.
Después de que la última campana de su pelea de 12 asaltos en la noche del sábado en San Antonio, Nihito Arakawa, con sus ojos hinchados a dos pulgadas fuera de la cavidad orbitaria, estiró los guantes y abrazó al hombre que le había estado pegando en la cabeza durante 36 minutos. Por su parte, Omar Figueroa dijo, "Gran pelea, hombre. Todo respeto por ti".
Hasta el undécimo asalto, nadie parecía tener duda respecto al resultado. Figueroa derribó a Arakawa en dos ocasiones y había ganado la mayoría de los rounds. Pero la nariz de Figueroa estaba lastimada por un cabezazo y tenía mala la mano y, aunque se había mantenido admirablemente sólido frente a un esfuerzo inhumano por parte de Arakawa, se desvaneció en el undécimo asalto y nuevamente en el duodécimo. Si la pelea hubiese llegado a los 15 rounds, Arakawa hubiese simplemente cansado a Figueroa hasta el punto de agotamiento total, o él pudo haber muerto en el cuadrilátero.
Al final de la pelea ambos púgiles fueron ovacionados con el público de pie.





