¿QUIÉN CILINDREA A MARYBEL?



El problema no radica en su renuncia al PAN, eso fue intrascendente, y lo fue porque la suma de dos entes muertos jamás dará como resultado uno vivo, nunca. El hecho es que tanto Marybel Villegas como el panismo –al menos en Quintana Roo- están paletas, siendo que la ex diputada más bien tendría que renunciar, pero a la política, a un oficio que nunca se le dio y de la que pretendió servirse con la cuchara grande, sin saber nunca dónde estaba parada.
Su actitud de saltimbanqui, del eterno pinche capricho del “si no soy yo el (la) candidato (a), renuncio”, haciéndose pasar por la víctima o, peor aún, por la salvación de ese partido que no tiene remedio en la entidad, resulta hoy por demás indignante, sobre todo cuando ya se vio que la ciudadanía simplemente no la quiere, no la traga.
Cero convicción, menos ideología, pero eso sí, muchas ganas de tener dinero por la vía fácil, por el caminito que ya aprendió y que, también ya lo vio, para ella no requiere de mucho esfuerzo y menos de talento, cuando en realidad la política en México demanda de mucha inteligencia y de excesivo trabajo.
Basta ver su corta y accidentada carrera política, en la que, primero, no figuró dentro del equipo de gobierno municipal de Juan Ignacio García Zalvidea, de ahí fue candidata a la diputación por el Distrito XII (PRD) y obtuvo un triunfo muy discutido sobre Ludivina Menchaca, a quien incluso ya le habían dado constancia de mayoría.
Lo cierto es que pasó por el Congreso sin pena ni gloria, totalmente desapercibida. Más tarde se une a las filas del PAN, es decir, pasó súbitamente de la izquierda a la derecha, al no hallar acomodo con Gregorio Sánchez en el perredismo. Fue en 2009 cuando se hizo candidata a la diputación federal por el Distrito III y le fue retirado su registro por acciones de campaña anticipada.
Marybel siempre ha querido participar en cuanta elección se le atraviese, sin importar el cargo y menos el partido. Ella quiere ser candidata y punto, a pesar que el año pasado se le volvió a dar la oportunidad para la candidatura a la diputación por el Distrito III y no sólo perdió, sino que quedó en tercera de tres participantes. Esto permitió suponer el fin de su carrera política, pero no, al parecer no tiene vergüenza, pues, como dicen, el interés tiene pies.
Y como decíamos al inicio de la columna: El problema no es que renuncie al PAN una persona políticamente muerta, sino quién está detrás, de quién es la mano que mece la cuna, pues estamos seguros que ella no se mueve sola, y su afán ya no es ganar, sino chingar.

Play-ball!!

En temas más amables, al fin se cantó “play-ball!!” en el Beto Avila, en una gran fiesta para los amantes del Rey de los Deportes, quienes nos congregamos para ver a nuestros Tigres y desearles la mayor de las suertes.
Nueve mil personas abarrotaron el estadio, todos con boleto pagado y todos de manera ordenada.
Bienvenida sea la nueva temporada que brinda sano entretenimiento a chicos y grandes, a todos quienes en ocasiones necesitamos olvidarnos de tanto estrés, de tanta injusticia, de tanta mierda, pues.

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