LOS EXCESOS DE LOS POLÍTICOS





Mira que somos amigas, y lo somos porque las dos sentimos ese especial aprecio la una por la otra, pero no mi Luz María, no por ser senadora tienes más derechos que los demás. Con el respeto que te tengo te pido que no te equivoques.

Y no quisiera abundar en tu persona, pero sí hablar de los políticos que por estar arriba de un tabique creen que se pueden comer al mundo a puños. Con el debido respeto a mi amiga y a mucha gente que ha cometido estos excesos, les quiero explicar que no hay cosa más repugnante que el sentirse más que los demás, y menos cuando son unos políticos a los que la ciudadanía les paga sus estipendios.
No se vale, y no es válido por la gente que en realidad quiere hacer política, por la gente que sin importar el cargo, siempre sabe tratar a los demás como a uno mismo y eso, eso realmente es lo destacable.
En lo personal siento cariño y respeto hacia mi güera, quien creo que patinó, y derrapar así es humano. La conozco y sé que es una persona muy humana y por ello es para mi una gran amiga. Sin embargo este mensaje no es sólo para ella, quien estoy convencida que habrá de disculparse. Esto es por la serie de excesos, de abusos que uno tras otro cometen los politicos, creyendo que los demás están para servirles y no, no es así. Cuánta equivocación.

Es momento de cambiar, de humanizar a aquellos que hoy son el Presidente, el Gobernador, el Senador y el Diputado. Eso es lo que quiere la ciudadanía y lo reconoce.
Sé que muchos han de pensar que eso es como pedirle agua a las piedras, pero no, créanme que no, créanme que hay quienes saben ser personas y tratar a sus semejantes como tales, y mi amiga es una de ellas, claro que sí.

Quizá ejemplos no hayan muchos, pero por eso hago este escrito para que lo lean él y ella, los que se sienten más que los demás y están muy equivocados, no solo porque son de carne y hueso, sino porque además su tiempo caduca, y algún día van a pedir el saludo de su vecino, de aquel que atiende la tienda, de quien vende boletos de avión…

Y es que sentirse más que los demás no hace más que envenenar el alma, el exigir ser distinguida no hace más que terminar con uno mismo y con quienes tratamos de crear un poco de armonía, un mucho de armonía, un muchísimo de armonía.

Uno no es monedita de oro mi Luz, no mi guera, lo entiendo y todos podemos derrapar, así es que mejor no te disculpes, mejor cambia, mejor haz lo que tienes que hacer porque sería demasiada egolatría pensar que tu la regaste, cuando la verdad quien la regó es el senador, es el político…

Estoy convencida que esto no vuelve a suceder, no con mi amiga Luz…

nizapuertop@hotmaill.com