PRIMERO LA GENTE


Por Niza Puerto
La próxima semana Enrique Peña Nieto cumplirá seis meses en el poder y si bien hay cosas buenas en su gestión, lo cierto es que no se puede festejar, y los datos son duros.
Y es que hoy lamentablemente vemos una economía que no crece (apenas 0.8% en el primer trimestre), con una caída en las exportaciones y un aumento del desempleo (5.04% de la población económicamente activa en abril pasado).
Esos datos son reales y pesan, y pesan sobre todo ahora en los tiempos electorales, porque hasta el momento, el huésped de Los Pinos no ha cumplido con todo lo que cacareó en su campaña.
Eso se combina con frenos a la política social derivada de los acuerdos políticos firmados en el addendum al Pacto por México que pueden ser muy entendibles en términos electorales pero que son a todas luces injustos con la gente, sobre todo con los que menos tienen.
Y es que seguramente para los dirigentes partidarios que no sufren carencia económica alguna, les puede parecer muy sensato que durante 45 días los más pobres no reciban apoyo social alguno para “no condicionar su voto”.
Es una tontería política electoral que subestima a la gente, pero lo que sí es verdad es que para esas familias para las cuales una despensa o un apoyo económico es la diferencia entre comer o pasar hambre, estos 45 días serán muy difíciles: todos los partidos en el gobierno, federal o local, establecen sus políticas sociales, dan o dejan de hacerlo de acuerdo con sus principios y también conveniencias, pero debería haber un margen de sentido común que los partidos no deberían sobrepasar y es el de no lastimar a los más pobres con acuerdos cupulares que no toman en cuenta su situación.
Dejar de hacer publicidad de los programas sociales o políticos de las distintas administraciones, 45 días antes de una elección parece más que compartible; cortarle los apoyos sociales a la gente durante mes y medio porque hay elecciones me parece, en muchos casos producto de una absoluta falta de sensibilidad social, y en otros, para los más pobres, sencillamente criminal.
La situación en la que se encuentra la enorme mayoría de la gente no puede permitir que se detengan los apoyos, menos ahora que la economía no crece y el desempleo aumenta.
Los gobiernos deben entender que antes que la política está el comer, que a la población le ofrende lo que está ocurriendo y que si no tiene el pan en la mesa, le vale madre si gana el PRI o el PAN o el PRD o el que sea.

nizapuertop@hotmail.com