"¿Quién soy yo para juzgar a los homosexuales?", cuestionó hoy el Papa Francisco al hacer un llamado a no marginar ni discriminar a las personas con orientaciones sexuales hacia el mismo sexo.
"Mientras si un gay busca el señor, ¿quién soy yo para juzgarlo? No se debe discriminar y marginar a estas personas, lo dice también el catecismo", agregó.
Sostuvo que el problema para la Iglesia no es la tendencia, ya que los homosexuales "son hermanos". Estableció que cuando "uno se encuentra perdido así debe ser ayudado" e insistió "se debe distinguir si es una persona de bien".
Ante las informaciones de prensa que indican como gay a uno de sus principales colaboradores, Battista Ricca, aseguró que él mismo investigó al respecto y descubrió que las acusaciones en su contra no tienen fundamento.
"En general veo que tantas veces en la Iglesia se va a la caza de los pecados, si un cura ha pecado el señor perdona, el señor olvida y esto es importante", apuntó.
También calificó como "un escándalo" y "una cosa que hace daño" el arresto de Nunzio Scarano, el prelado que trabajaba en El Vaticano y que fue detenido mientras pretendía importar ilegalmente 20 millones de euros a Italia.






