Una historia de triunfos gremiales, corrupción y excesos.
El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, con más de 120 mil agremiados, tiene una historia de éxitos en sus negociaciones y beneficios laborales, pero también de corrupción y escándalos.
La historia del sindicato petrolero se remonta al sexenio de Lázaro Cárdenas, quien impulsó a casi una veintena de agrupaciones petroleras a formar un gremio nacional.
Aunque oficialmente el sindicato se fundó en 1935, los orígenes del STPRM se remontan a 1915, cuando se formó la Unión de Petroleros Mexicanos, con trabajadores de la refinería “El Águila”, en Minatitlán, Veracruz.
En 1918, nació la Unión de Obreros de Minatitlán que, en 1921, estalló en huelga contra la refinería “El Águila” por aumento de salarios. La huelga triunfó y los trabajadores petroleros lograron un aumento salarial del 20 por ciento, pero fueron perseguidos y despedidos de sus empleos.
Así, entre persecuciones y asesinatos se gestó el movimiento petrolero, primero en Minatitlán, luego en Las Choapas, Cerro Azul, Mata Redonda, Poza Rica y Tampico.
El 15 de agosto de 1935 nació en la Ciudad de México, el Sindicato de Trabajadores Petroleros en la República Mexicana (STPRM).
La gran huelga
En 1937 el sindicato petrolero puso a temblar la economía nacional al declarar una huelga general. Durante 13 días, los camiones no podían dar servicio por falta de combustible y los tranvías eléctricos eran insuficientes; las industrias estuvieron a punto de cerrar.
El sindicato pedía un contrato colectivo de trabajo que las empresas les negaban. La Junta de Conciliación y Arbitraje falló a favor de los trabajadores, pero las compañías se amparan ante la Suprema Corte de Justicia del la Nación.
A petición del presidente Lázaro Cárdenas, los petroleros levantaron la huelga el 9 de junio.
Expropiación petrolera, triunfo del sindicato
En 1938, la Junta de Conciliación y Arbitraje rescindió el contrato de trabajo entre las empresas y el STPRM.
Los empresarios manifiestan al presidente Cárdenas su deseo de elevar los salarios de los trabajadores. Cárdenas les contestó que la decisión estaba fuera de tiempo y el 18 de marzo decretó la expropiación de la industria petrolera, expulsando a 17 empresas extranjeras.
La noche del 18 de marzo de 1938, a través de la radio en cadena nacional, Cárdenas dio a conocer el Decreto de Expropiación de la Industria Petrolera Mexicana por causas de utilidad pública, basándose en el artículo 27 constitucional.
Al siguiente día, los petroleros organizaron una marcha que se dirigió a Palacio Nacional en apoyo a Cárdenas.
En 1942, Pemex y el sindicato de trabajadores petroleros firmaron el primer contrato Colectivo de Trabajo, que ha sido revisado en 34 ocasiones. Desde que el STPRM logró ese primer contrato colectivo, se conviertió en uno de los sindicatos mexicanos más poderosos.
Los líderes del STPRM
En su historia, el sindicato petrolero ha tenido pocos líderes gremiales. Los dos últimos, Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, y Carlos Romero Deschamps, son los más controvertidos.
Ernesto Soto Innes fue el primer secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana. Después de él, los nombres de Candelario Pérez Malibrán, Ignacio Pacheco León y Alejandrino Posadas formaron parte de la historia de la organización gremial, antes de que llegara Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”.
En 1958 “La Quina” se convirtió en el "líder moral" de los trabajadores de la paraestatal, apoyado por el presidente Adolfo López Mateos. Contó por muchos años con el apoyo de los trabajadores, a pesar de que se le acusaba de la venta de contratos temporales, renovables y de plazas.
"La Quina" sustituyó a Posadas Posadas y desde 1958 hasta 1989, Hernández Galicia se fue el hombre fuerte del STPRM, antes de ser aprehendido por el Ejército.
El Quinazo
Al inicio del sexenio del presidente Carlos Salinas de Gortari, el mandato de Hérnández Galicia terminó con él en la cárcel.
El 10 de enero de 1989 el líder petrolero fue aprehendido en su casa acusado de tráfico, acopio de armas y homicidio calificado. La condena que recibió fue de más de 30 años de cárcel.
Ante la aprehensión del líder sindical, en todas las zonas petroleras del país se realizaron paros laborales y protestas.
La CTM condenó las acciones, pero pocas horas después cambió su postura y declaró que no respaldaría actitudes delictivas.
En el año 2000 “La Quina” salió de prisión.
El Pemexgate
Tras la detención de “La Quina”, Sebastián Guzmán Cabrera asumió la dirigencia del sindicato petrolero y luego de cuatro años, en 1993, fue sustituido por Carlos Romero Deschamps.
En 2001, el gobierno de Vicente Fox presentó una denuncia ante la PGR contra Pemex por el desvío de mil 500 millones de pesos a la campaña presidencial del candidato del PRI, Francisco Labastida.
La denuncia señalaba como presuntos responsables a Rogelio Montemayor, ex director de Petróleos Mexicanos, Romero Deschamps, y a Ricardo Aldana, tesorero del sindicato, quienes fueron acusados de robar recursos del erario.
Luego de varios años de litigios obtuvieron amparos y fueron exonerados.
El caso, conocido como Pemexgate, llegó al IFE, que en 2003 determinó que el sindicato petrolero desvió al menos 500 millones de pesos a la campaña del PRI y sancionó al partido con mil millones de pesos.
Romero Deschamps ha declarado en varias ocasiones que los trabajadores no se sirven de Pemex, sino que sirven a la institución.
Privilegios de los sindicalizados
En 2012, Pemex tenía más de 151 mil trabajadores, de los cuales 81.7 por ciento son sindicalizados.
Entre los derechos de los trabajadores petroleros están:
- Ayudas por concepto de gas doméstico y litros de gasolina Pemex Magna y de aceite lubricante automotriz.
- Sistema de salud, con consultorios, clínicas y hospitales que atienden a sindicalizados y sus familia.
- Becas, reparto de útiles escolares, préstamos para vivienda y automóviles.






