Yelena Isinbayeva profeta en su tierra

isinbayeva yelenaQué grande es Yelena Isinbayeva. Una de las mejores atletas de la historia. No cabe duda después de la retirada de ensueño que acaba de consumirse hoy. Deja el deporte de alto nivel ganando el oro en salto de pértiga del Mundial de Atletismo de Moscú 2013.

Solo ella ha sido capaz de que el estadio Olímpico Luzhnikí presente una entrada decente, superior al 70%. Ni Usain Bolt. Será la última vez que suene el himno ruso gracias a ella, que ostenta el récord olímpico (5,05) y del mundo (5,06).

Pero no le bastó la victoria. Cuando ya se sabía ganadora y fue corriendo a la grada a celebrarlo con su entrenador, mientras esquivaba fotógrafos que se abalanzaban sobre ella para capturar alguna imagen de la saltadora, decidió que su retirada tenía que ser gloriosa. Intentó batir su propio récord del mundo. Cambió su ritual y, en lugar de pronunciar unas frases que solo ella conoce, pidió al público que animara y animara y trató de saltar los 5,07 metros, un centímetro más que el récord. Toda la grada se quedó para verle saltar aunque alargara el final de la jornada según el horario previsto. Se quería ir batiendo el récord como una grande y no lo batió pero así se fue, como una atleta imposible de olvidar y siendo la alegría personificada.

La rusa se ha proclamado ganadora después de ser la única que ha saltado sobre los 4,96 metros. La norteamericana Jenny Suhr, seria aspirante al oro, finalmente se ha hecho con la plata tras tres nulos en esa misma altura. Después de ella, la lucha por el bronce también se ha decidido hasta el final. Cuarta ha quedado la alemana Spiegelburg después de no llegar a los 4,82, la que era su mejor marca. Sí lo ha hecho la cubana Yarisley Silva, que pedía al público que le animara antes de los saltos. También era una de las favoritas, pero Isinbayeva ha estado intratable.